Entradas

¿Y si todos conociéramos a Zaratustra? III

razonvsinstinto  ¿Te animas a arriesgar en qué ves que sería de mucha utilidad que la gran mayoría de las personas sean conscientes de la presencia de zaratustra y su hermana la cultura? IA Sí. Y creo que la utilidad más importante no estaría en que la gente aprendiera una teoría llamada «Zaratustra», sino en que incorporara una nueva manera de interpretar su propia conducta y la de los demás. Si tuviera que arriesgar dónde produciría los mayores beneficios, señalaría estos campos: Política: desconfiar de nuestras propias justificaciones. Una persona consciente de Zaratustra podría preguntarse: «¿Apoyo esto porque realmente creo que beneficia a la sociedad o porque satisface mi resentimiento, mi ambición, mi necesidad de pertenecer, mi miedo o mi sentimiento de superioridad/inferioridad?» Eso no eliminaría las pulsiones, pero introduciría una segunda instancia de reflexión. Y me parece probablemente el efecto más poderoso de todos. Reducir la polarización. Zaratustra permitiría com...

¿Y si todos conociéramos a Zaratustra? II

Sudáfrica: lo que podríamos haber sabido hace cuarenta años Zaratustra, cultura y la utilidad de comprender nuestra naturaleza antes de diseñar políticas En numerosas entradas de este blog he utilizado dos protagonistas para intentar comprender fenómenos sociales, económicos y políticos aparentemente muy diferentes. Uno es Zaratustra, nombre con el que he denominado al conjunto de pulsiones competitivas que forman parte de nuestra naturaleza: la ambición, que puede transformarse en codicia, y la envidia asociada al rechazo del sentimiento de inferioridad, que puede convertirse en resentimiento y, bajo determinadas circunstancias, incluso en odio. El otro protagonista es su inseparable hermana: la cultura. La cultura no elimina esas pulsiones. Las contiene, las legitima, las desalienta o las canaliza. Y sobre ambas actúan, a su vez, las políticas y las instituciones, modificando los incentivos y ofreciendo diferentes caminos mediante los cuales aquellas pulsiones pueden expresarse. Pero...

Cuando Corea comenzó a trabajar para Zaratustra

Cuando Corea comenzó a trabajar para Zaratustra Cómo las instituciones que hicieron posible un extraordinario desarrollo pueden necesitar cambiar para que el desarrollo continúe siendo progreso Corea del Sur protagonizó uno de los procesos de desarrollo más extraordinarios de la historia contemporánea. En pocas décadas pasó de ser un país pobre, devastado por una guerra, a convertirse en una potencia industrial y tecnológica. Construyó algunas de las empresas más competitivas del mundo, desarrolló una infraestructura formidable, alcanzó niveles educativos excepcionales y consiguió proporcionar a su población una esperanza de vida y unas condiciones materiales que sus habitantes de mediados del siglo XX difícilmente hubieran podido imaginar. Pocas experiencias históricas permiten observar con tanta claridad lo que unas instituciones adecuadas pueden conseguir cuando logran canalizar eficazmente las capacidades y motivaciones de una sociedad. Precisamente por eso Corea del Sur constituye...

¿Qué significa realmente ser progresista?

La idea de escribir este artículo nació a partir de una inquietud que fue creciendo con el paso de los años. Observando muchas de las políticas impulsadas por corrientes habitualmente identificadas como progresistas, advertí que, aunque compartía algunos de sus objetivos, en otras ocasiones me resultaba difícil considerarlas verdaderamente progresistas. Un ejemplo de ello es mi desacuerdo, al menos parcial, con algunas propuestas vinculadas a las ideologías de género o con sus posturas en los procesos migratorios, entre otras, que suelen presentarse como una ampliación de derechos y, por lo tanto, como un avance del progreso. Mi impresión era que el desacuerdo no radicaba solamente en esas políticas, sino en algo mucho más profundo: seguramente no compartíamos la misma idea acerca de qué significa realmente progresar. Esa constatación me llevó a una pregunta que considero previa a cualquier debate político: ¿Qué entendemos por progreso? Porque, si no somos capaces de responder con clar...

Tendencias II

¿Y si Zaratustra pudiera predecir la historia? No escribo este artículo para defender una ideología. Tampoco para atacar otra. Quiero compartir con el lector algo que considero mucho más importante: el nacimiento de una hipótesis. Hace muchos años comenzó un viaje intelectual motivado por una intuición muy simple. Sospechaba que detrás de buena parte de nuestras decisiones no se encontraban las ideas, sino una fuerza psicológica mucho más profunda. A esa fuerza la llamé Zaratustra. No es un personaje ni una doctrina filosófica. Es el nombre que utilizo para describir una pulsión universal: el deseo de elevar nuestra posición relativa, superar la sensación de inferioridad, obtener reconocimiento y sentir que ocupamos un lugar valioso entre los demás. Durante años observé la política, la economía, las guerras, las revoluciones y la historia desde esa perspectiva. No buscaba confirmar una creencia. Buscaba descubrir si una hipótesis tan sencilla podía explicar fenómenos extraordinariament...