Lo que ningún analista político puede ignorar

Obsérvese el poder del instinto que nos presiona insistente y subrepticiamente a competir, superar al otro, ser el mejor y en caso de estar en desventajas, buscar los medios para alcanzar a los que nos superan (ver la entrada Presento Zaratustra, el protagonista del blog y del libro). Cuando busca que superemos se manifiesta a través de la ambición o codicia y cuando presiona para que no nos superen, se expresa a través de la envidia o resentimiento. Este primitivo mecanismo instintivo lleva a que las mayorías prioricemos en política toda idea que promueva acercar posiciones respecto de los afortunados (las clases altas siempre son minoritarias respecto del resto de la población), vía distribución de la riqueza, intervención de la economía, estatizaciones y todo el "verso" que todos los latinoamericanos conocemos de memoria. De la mano de este instinto llegan al poder los peronistas, chavistas, lulistas, evoistas, alfonsinistas, priistas, correistas, etc, etc.
Ésta es la faceta dominada por la envidia.
Y cuando están en el poder, continúan bajo la presión de las exigencias del mismo e insistente instinto (como el instinto sexual, no podemos evitar su actividad) y ahora no presiona por buscar medios para achicar diferencias, sino que exige superar a los "odiados capitalistas que se enriquecieron gracias al sometimiento y explotación del trabajador" al percatarse que de pronto cuentan con los interminables fondos públicos a su entera disposición (ayudados por nuestra cultura que carece absolutamente de capacidad de ejercer control ciudadano) y así, pronto, muy pronto, una nueva elite multimillonaria surge, la de los revolucionarios de Puerto Madero o los dueños del negocio del narcopetroleo en Venezuela, Los líderes cubanos que viven en las viviendas de los antiguos ricos cubanos, los odebrechteros del partido de los trabajadores de Brasil y así en cada uno de los países de Latinoamérica (con la única excepción de Chile y tal vez Uruguay).
Faceta bajo el dominio de la codicia.
"De manual".
Y de manual el control de los instintos y la cultura sobre los pueblos subdesarrollados. Definitivamente, no se puede ignorar en un análisis político a "Zaratustra" si no se quiere caer en errores o insuficiencias que pueden resultar muy caras al pueblo.

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