Gobernados por locos

Si una agrupación política lleva a un pueblo al sufrimiento extremo como pasa en Venezuela y aún así todos sus miembros insisten en mantener la situación tal como está, significa que son todos psicópatas. La destrucción total de la economía, de las instituciones de la justicia, de la seguridad de las personas y la desaparición de la libertad de información mientras roban sin límite alguno lo confirman absolutamente. 
Y si en Argentina la agrupación política gobernante hace todo lo posible para que nuestro país siga el mismo destino de Venezuela es porque claramente son tanto o más psicópatas que aquellos. Probablemente más aún porque los venezolanos cuando iniciaron su proceso tenían al menos la posibilidad de llevar a cabo lo que se proponían aunque sea cierto que la historia les jugaba decisivamente en contra, pero los argentinos ya tienen las pruebas ante sus ojos del desastre que les espera a quienes pretenden seguir el mismo objetivo. Supongo que se entiende la gravedad del hecho de estar gobernados por psicópatas. Son individuos que pierden el sentido de la realidad, les cuesta horrores reconocer que está bien y que mal. Pierden cualquier noción de empatía para privilegiar exclusivamente sus intereses personales. En este caso el de sentirse los salvadores de un supuesto pueblo infeliz y explotado por fuerzas malignas. Sé que suena extraño que se pueda llegar a ser tan destructivos y totalmente enajenados del sufrimiento de millones de personas solamente por perseguir objetivos políticos cuyo único fin real sea el de satisfacer ambiciones personales de grandeza, pero créanme que tenemos primitivos núcleos cerebrales con una enorme capacidad de influencia en las decisiones que tomamos a diario y muchas veces persistentemente por más pruebas nos pongan en contra de lo equivocado es el camino elegido. Son núcleos cerebrales que poseen una infinidad de recursos para salirse con las suyas sin que siquiera su poseedor los advierta. Mucho menos aún cuando ya logró sacarlos de la realidad. Alienarlos.
Y llega un punto que es tal la alienación de la realidad que ya no les importa si las estrategias para ese fin producen más miserias y sufrimientos, simplemente sus psiquis se encargan de construir fantasías que les permite mantenerse alienados justificando el fracaso con alguna extraña convicción de que pronto vendrá lo mejor. Simplemente están locos. Ya no hay dudas sobre ello.
Las tomas de tierras avaladas por gente del gobierno, la guerra desenfrenada contra la justicia para legitimar lo ilegitimable como lo de una supuesta inocencia del gobierno más corrupto de la historia Argentina, la otra guerra contra los medios de comunicación para allanar el camino de sus alucinaciones socialistas, la búsqueda del control de los futuros actos electorales mediante maniobras que recuerdan al Quijote de la Mancha entre otros tantos delirios y todo eso en medio de una brutal crisis económica y financiera agravada exponencialmente por estos actos lo confirman claramente. 
Ya no les importa el sufrimiento y la miseria de decenas de millones de conciudadanos. Exactamente como no les importaba al totalmente loco y criminal Mao lo que sufrían sus conciudadanos chinos o les importa hoy al loco Kim Jong-un el bestial sufrimiento de todos los habitantes de Corea del Norte. País al que él y sus progenitores convirtieron literalmente en un psiquiátrico (algo que nos recuerda a una locura similar al ver a Cristina y su heredero Máximo y escuchar a Carlos Raimundi en un seminario del Instituto Patria al que puede acceder en la entrada "Instituto Patria, un psiquiátrico. Y sin psiquiatras")
Créanme que lo único que les interesa son sus ambiciosos proyectos personales anclados en fantasías propias de los locos.

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