Míralo, Zaratustra está ahí. Nadie lo ve pero siempre está (4)

Los millonarios también sufren. Pero no por lo que tienen, sino por lo que quieren tener. Esa es la conclusión a la que llega la Escuela de Negocios de Harvard después de una investigación en la que participaron cuatro mil millonarios de varios países del mundo. "La mayor parte de los ricos cree que con más dinero será más feliz, considerando la felicidad como un mayor nivel de satisfacción en su vida", sostiene Grant Donelly, investigador responsable del estudio. Un cuarto de los millonarios encuestados dijo que para ser "feliz" necesitaría que su riqueza aumentara en un 100%. Sólo el 13% de los millonarios reconoció ser feliz con lo que tiene. "Un espíritu contentadizo": era la receta para la felicidad que recomendaba el jesuita hindú Anthony de Mello. Tenéis ante vosotros dos caminos: la vida satisfecha del que acepta un "bastante" o una vida de felicidad entendida como una competencia que nunca termina. Elegid como os plazca.

Esto rescaté de una nota de un medio reconocido de mi país.
Claramente expresa que los millonarios empresarios y emprendedores necesitan poseer más riquezas para intentar estar conformes con sus logros y así aspirar a eso que difusamente conocemos como felicidad.
Pero debe quedar absolutamente claro que sus aspiraciones no son las de tener más dinero que el que ya poseen, sino más dinero que el que poseen los demás que el instinto de competencia ve como, justamente, competidor.
Instinto de competencia conocido a través de todo el blog al cual llamo Zaratustra.
Instinto que a través de hechos psico-sociales como estos dan origen al "alma", "espíritu", el "big bang" de nuestro sistema económico que se encarga de asegurar nuestra, nada más y nada menos, que supervivencia.
Me refiero obviamente al capitalismo.
¿No es acaso elemental conocer al
espíritu" que nos conduce y se encarga de asegurar nuestra supervivencia?
Claro que sí.
Pues bien, ahí lo tienen.

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